Deportista busca recuperar la normalidad tras vivir cerca de 500 días en una cueva

La deportista de élite, alpinista y escaladora española Beatriz Flamini, que permaneció sola durante 500 días, la mayoría a 70 metros de profundidad en una cueva, ha pasado sus primeras horas intentando recuperar la normalidad, aún sin dormir por los biociclos personales y con doble desayuno.

Rodeada de amigos y «muy eufórica», así vive Flamini este sábado la primera jornada desde que salió el día antes de la cavidad ubicada en la provincia de Granada, en el sur de España.

La portavoz de la productora Dokumalia, Elena Mera, que ha seguido el denominado proyecto Timecave para rodar esta experiencia, explicó a EFE que Flamini continúa muy agitada, hablando mucho y sin haber podido dormir porque aún no ha adaptado sus biociclos al exterior.

«Eso sí, ha desayunado doble y como si no hubiera un mañana», apuntó Mera, que indicó que Flamini está aún en una especie de nube y rodeada de mucha gente, con lo que la normalidad y el acercamiento a la rutina comenzarán el próximo lunes.

Desafío

La deportista que pasó bajo tierra más de dieciséis meses estuvo acompañada en la distancia de un equipo de psicólogos, espeleólogos y médicos.

En este periodo, Flamini salió de la cueva durante ocho días por motivos de seguridad por un fallo en el rúter que le permitía conectarse a internet a través de un ordenador «capado», sin fecha ni hora ni navegadores a los que acceder, pero con el que podía entre otras cosas pulsar un «botón del pánico».

Mientras se solventaba, continuó aislada y sin comunicación con el exterior en una tienda base.

«Beatriz no ha hecho esto por el récord; ella no buscaba aparecer en ninguna clasificación, porque entonces no habría regresado a la cueva», aseguró Mera.

El serbio Milutin Veljkovic estuvo 464 días en una cueva de su país entre 1969 y 1970.

De todos modos, sí tendría el récord de España o el mundial de mujeres que más tiempo ha permanecido aislada en una cueva, aclaró la portavoz, que atribuyó a un fallo de comunicación una polémica generada tras conocerse que pasó esos días en el exterior.

Flamini se enteró en las últimas horas de la guerra en Ucrania, aunque todavía no sabe la magnitud del enfrentamiento.

Después de unas primeras pruebas médicas realizadas al salir de la cueva, esta deportista se someterá ahora a estudios más complejos que permitirán conocer el impacto de sus días de aislamiento bajo tierra en su salud, con un estudio hormonal, pero también de huesos o vitaminas.