Ecuador convierte en hormigón excedente de cocaína incautada

Enormes cantidades de drogas incautadas en Ecuador están presentando al país andino un nuevo material de construcción único: la cocaína.

Bajo la presidencia de Guillermo Lasso, un exbanquero conservador, Ecuador ha redoblado sus esfuerzos para luchar contra las bandas que usan el país como punto de tránsito para enviar cocaína a Estados Unidos y Europa.

La cantidad de droga decomisada por la nación sudamericana casi se duplicó en 2021 en comparación con el año anterior a más de 210 toneladas, en su mayoría cocaína, según datos de la policía ecuatoriana.

Aunque las incautaciones en 2022 se redujeron levemente, se mantuvieron altas y los decomisos superaron el espacio disponible en los 27 almacenes policiales donde se guarda la droga antes de ser destruida, dijeron las autoridades, colapsando la capacidad de almacenamiento.

Las cantidades récord también superan la capacidad de los hornos que normalmente se utilizan para la incineración, dijo Edmundo Mera, subsecretario de Control de Drogas del Ministerio del Interior de Ecuador, a Reuters.

Ahora el país está utilizando parte del exceso de cocaína en materiales de construcción.

Utilizando el llamado método de encapsulamiento, con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Ecuador pulveriza bloques de cocaína incautados con otros desechos en una planta de eliminación de residuos antes de mezclar el polvo fino resultante con cemento, arena y agua para crear plataformas de hormigón.

«Nuestro referente es que tomamos ese proceso (encapsulamiento) y lo hicimos en grande, esa es la virtud de Ecuador, quizás hasta por la desesperación de cumplir con la destrucción de la droga», dijo Mera. «Esto es jurídico, técnico y cuidado del ambiente».

Cientos de bloques de clorhidrato de cocaína y pasta de coca incautados en todo Ecuador llegan cada semana a una planta de gestión de residuos en las afueras de la capital Quito para ser descompuestos junto con vidrio, medicamentos vencidos e incluso desechos de petróleo, dijeron los técnicos.

Luego, el polvo se mezcla con otros materiales para producir una lechada de cemento que se utilizará en la construcción.

A medida que fragua la lechada de cemento, reacciona con el otro material presente para formar una matriz estable, dura e impenetrable, lo que evita que la cocaína se filtre en el suelo o sea recuperada, según la oficina de las Naciones Unidas.

Las autoridades ecuatorianas están usando este proceso para rellenar un hoyo de unos 15 metros de profundidad, con capas de concreto, que luego formarán un piso de almacén en la planta, cuyo nombre no puede ser identificado por razones de seguridad.

Hasta el momento se han utilizado para tapar el hueco unas 350 toneladas de cocaína pulverizada, pasta de coca -un precursor de la cocaína– y cenizas de la incineración de menores cantidades de droga incautadas entre 2021 y 2022, así como otros tipos de desechos, según técnicos de planta.

Incinerar una tonelada de cocaína puede llevar unas 12 horas, dijo el director de Investigación Antidrogas de Ecuador, Pablo Ramírez, y agregó que se tarda menos de tres horas en encapsular la misma cantidad.

El procedimiento está ayudando a liberar los centros de acopio de drogas de la policía. Unas 83 toneladas de droga esperan ser destruidas.

«Este procedimiento tiene menor costo, menor tiempo de destrucción y no afecta al medio ambiente», dijo Ramírez, a Reuters. «Ecuador es pionero en la destrucción a través del encapsulamiento».

Video vía Twitter: @dw_espanol