«El cuaderno azul», el poemario con los versos de la joven desaparecida María Cristina López Stewart

Un libro comprende los poemas escritos por una joven estudiante de Historia y Geografía de la Universidad de Chile, secuestrada el 22 de septiembre de 1974, a los 21 años, por agentes de la DINA, y posteriormente desaparecida en el marco de la «Operación Colombo», será presentado el jueves próximo en el Museo de la Memoria, a las 19:00 horas.

Se trata de «El cuaderno azul» (Editorial Lom), escrito por María Cristina López Stewart, la menor de cuatro hermanas y ex alumna del Liceo 7 de Providencia. Allí, un mosaico la recuerda a ella y a otras ex alumnas víctimas del terrorismo de Estado. Por el secuestro de la militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron condenados tres ex oficiales del Ejército de Chile.

La recopilación de los 51 poemas, que datan de entre julio y septiembre de 1973, y cuyo título se basa en el cuaderno azul marca «Torre» en que fueron escritos, estuvo a cargo de una de sus hermanas, Patricia López Stewart, y su hija Cristina Alarcón López.

«Hoy día tenemos que avanzar sin retroceder/ni tú ni yo podemos dejar esta tarea/en manos de un destino que no existe/tú, los demás y yo debemos fabricar/el destino de la historia,/podrás no comprender/el sentido de mis frases/podrás decirme muchas cosas,/pero no puedes dejar de mirar/en las murallas», es uno de los versos que recoge el libro, que además cuenta con textos de Elizabeth Lira, Premio Nacional de Humanidades 2017, y el académico Rodrigo Karmy.

En el contexto de la revuelta social de octubre de 2019, la familia decidió publicar el texto para dejar como legado a las presentes y futuras generaciones.

Biografía

María Cristina nació el 23 de noviembre de 1952, hija de descendientes españoles y británicos agnósticos, Alberto y Charly, que se habían conocido en la ciudad austral de Punta Arenas.

Era «una familia de puertas y mentes abiertas, donde la conversación de sobremesa dejaba espacio a ideas diversas y a veces contrapuestas», según relata el libro.

«Hoy los libros y los cuadernos
están en las murallas, en las piedras
o en los postes.
¿Dónde está la historia mejor interpretada?
Los hechos se conocen en la calle
una voz encima de un cajón
un bocinazo en el kiosco de la esquina
bombas explosivas, lacrimógenas, balazos.
Allí está todo, la historia de hoy
y de mañana«. (21-7-73, «El cuaderno azul»)

Cursó los primeros años de la educación primaria en el colegio Santa Cecilia de La Cisterna, inició su educación secundaria en el Liceo 14 de Las Condes y recibió su licencia de enseñanza media en el Liceo 7 de Providencia.

«Su empatía por los desposeídos y sus inquietudes intelectuales se complementaban con su sensibilidad artística, expresada en su poesía y en estudios de ballet. Fue acaso la conjunción de aquellas características la que Mary encauzaría en una militancia adolescente y hacia una convicción que su madre resumiera en la siguiente frase: «hay dos maneras de concebir el mundo: una, salvarse sola, y la otra, esperar hasta el último náufrago. No dormir esta noche si hay un niño en la calle»», señala el texto.

María Cristina López Stewart.

Ella decide unirse a la Federación de Estudiantes Revolucionarios (FER) como alumna del liceo 7, agrupación que realizaba trabajos solidarios en las poblaciones. El año 1970 ingresa al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile a estudiar Historia.

Mientras incursionaba en sus estudios de historia precolombina e historia antigua, geografía humana y física, era elegida reina de su curso y formaba parte de un destacado grupo de estudio.

Publicación

El 10 de septiembre de 1973, un día antes del golpe de Estado, Mary escribe el siguiente verso:

¿Será el 73 como todos los meses
que a veces se les dice septiembre?
¿No obscurecerá el cielo
un Hawker Hunter?
¿No romperá la armonía de sonidos
el tableteo de un fusil?

Y unos días después del golpe, estos versos:

Se definió la historia
en tres minutos.

Y:

La vida cambia
tan repentina como un disparo
que todos comenzamos a escuchar
y que aún no cesa.

Lo cierto es que los miembros de esta familia, como muchas otras, sufrieron la persecución política tras el derrocamiento del gobierno constitucional de Salvador Allende, según recuerda Patricia.

«Mi padre, mi hermana Carmen y mi esposo Juan Luis fueron detenidos y mantenidos prisioneros en la Academia de Guerra Aérea durante distintos períodos de tiempo. Mi esposo permaneció más de dos años en la cárcel Pública y luego en la Penitenciaría. Mi hermana María Cristina -Mary- logró escapar de sus captores y se mantuvo en la clandestinidad hasta ser apresada en septiembre de 1974. Todas las acciones realizadas para saber de su paradero resultaron infructuosas y recibimos burlas en lugar de respuestas», lamenta.

Ella, junto a su madre, encontró el cuaderno azul de su hermana en un baúl entre libros y apuntes. Al abrirlo, constataron que se trataba de un cuaderno de poemas. No quisieron leerlos: aún pensaban que «Mary», como la llamaban, estaba viva y no querían violentar su intimidad. Su madre le pidió que lo “guardara y cuidara”.

Dos años después, en una maleta envuelto en pullovers, abrigos y camisas, el cuaderno azul de poemas sorteó los controles policiales del aeropuerto de Santiago para arribar a la Alemania del exilio. Algunos de los poemas fueron publicados por Amnesty International en Alemania y por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Chile como medio de denuncia del secuestro y la desaparición forzada de su autora. El cuaderno regresó a Chile en una maleta de la familia Alarcón López catorce años después.

«Pasaron muchos años sin que surgiera la idea siquiera de difundir el cuaderno azul. Sin embargo, mi hija Cristina -hoy co editora-, muy tempranamente, tuvo la intención de difundir los poemas de su tía desaparecida entre los familiares más cercanos y editó, artesanalmente, un pequeño libro. Probablemente esa acción fue un presagio», afirma Patricia.

Patricia López Stewart (derecha) y su hija Cristina Alarcón López.

Estallido social y revalorización

El último poema de Mary reza así:

Sin final, me dijo
es sólo un capítulo
a punto de comenzar.
Es verdad entonces,
que no todo concluye definitivamente?
Es verdad que la prehistoria
condujo al esclavismo,
el esclavismo continuó en el feudalismo,
y este último dio lugar al capitalismo,
nueva versión del esclavismo?
¿Es verdad?
Y entonces luego…

 

Patricia López Stewart en un homenaje del Liceo 7 de Providencia a las víctimas del terrorismo de Estado en 2016. Crédito: Sandra Auth.

«Durante muchos años pensé que los poemas de mi hermana no serían comprendidos. Me parecía que no habíamos logrado, como sociedad, construir ‘memoria’ y reivindicar a quienes eran tildados de terroristas, subversivos y delincuentes comunes… Después del estallido social de octubre de 2019 nos pareció que culminaba un proceso y que se creaban las condiciones para un nuevo dialogo con la historia. Las canciones, discursos y consignas confirmaron que no solo la memoria estaba viva en el inconsciente colectivo, sino también se reivindicaban perspectivas por siglos postergadas y reprimidas. Cómo una especie de revelación, sentimos que era el momento de compartir los poemas del Cuaderno azul: habría quienes los comprenderían», expresa Patricia.

Cristina agrega como factor contextual una nueva apertura que fueron percibiendo desde hace algunos años en las nuevas generaciones.

Crédito: Sandra Auth.

Por ejemplo, Gory Soto, un joven docente de historia, organizó con sus alumnas en el Liceo 7 de Providencia un homenaje a «Mary»,  honrando su entidad de exalumna; Pamela Fernández, estudiante de la Universidad de Chile, escribió su tesis de licenciatura en historia sobre la biografía de la joven, desde una perspectiva feminista. Y estos son sólo algunos ejemplos.

«Percibimos una apertura nueva, sin tabúes ni complejos, respecto a rescatar la memoria de las y los detenidos desaparecidos, pero dando un paso más, en función de humanizarlos, de honrar su persona, de dignificar su proyecto político militante, de rescatar el sentido de su lucha», afirma, además de nombra el «enorme trabajo» que realizan desde al menos una década el Museo de la Memoria, Londres 38, Casa Memoria José Domingo Cañas, entre muchos otros colectivos e instituciones.

«Esperamos que la publicación de este poemario sirva de catalizador de ediciones y publicaciones escritas por otras y otros detenidos desaparecidos, en función de que sus creaciones puedan ser conocidas y valoradas por la sociedad chilena en su conjunto y más allá de ésta».

Mosaico realizo por alumnas de 4° medio de Liceo 7 de Providencia en homenaje a sus compañeras víctimas del terrorismo de Estado.

Contenido

En cuanto a los versos, Patricia relata que no quisieron hacer una selección, y decidieron publicar todos los poemas contenidos en el cuaderno.

«Aproximadamente un tercio de los poemas los transcribimos y leímos por primera vez en función de esta publicación», complementa Cristina.

«Los poemas transmiten el sentir, pensar y actuar de una joven de 20 años, comprometida con la historia de su país, que mantiene sus convicciones a pesar de la barbarie, pero que, paulatinamente, concibe que ella no vivirá aquello que soñó», dice Patricia.

Para Cristina, además, los versos evidencian una singular expresividad lírica ataviada de metáforas y símbolos, y elaborada en función de vicisitudes existenciales y de procesos políticos-históricos. Es una poesía densa en contenido y forma, que revela a una creadora precoz, sensible, culta, aguda, orientada al hacer, a asumir un rol, un papel, como ella dice, en esa encrucijada político-histórica.

«Creo que los poemas pueden leerse desde diferentes registros entrecruzados, desde el estético, en función de una belleza lírica que conmueve, desde el político, en cuanto a versos expresivos de un pensamiento y accionar de izquierda revolucionario, y desde el histórico, como testimonio directo de uno de los capítulos más oscuros, infames y salvajes de nuestra historia», dice.

El proceso judicial por el secuestro de Mary duró muchos años. Tras un fallo en 2015 del ministro Hernán Crisosto, finalmente, en 2018, la Corte Suprema condenó por los hechos a 15 años de prisión al ex general César Manríquez Bravo, así como los ex brigadieres Pedro Espinoza Bravo y Miguel Krasnoff Martchenko, todos ex miembros del Ejército de Chile y actualmente recluidos en el penal de Punta Peuco.

Por los hechos, también recibieron 10 años de cárcel los agentes Manuel Carevic Cubillos, Ricardo Lawrence Mires, Gerardo Godoy García, Ciro Torré Sáez, Nelson Paz Bustamante, Gerardo Meza Acuña, José Ojeda Obando, Nelson Ortiz Vignolo, Claudio Pacheco Fernández, Hermon Alfaro Mundaca, Raúl Rodríguez Ponte, José Aravena Ruiz, José Fuentealba Saldías, Francisco Ferrer Lima, Fernando Lauriani Maturana, Armando Cofré Correa, José Mora Diocares, Moisés Campos Figueroa y Rosa Humilde Ramos Hernández.

Crédito: Sandra Auth.