Expedición científica explorará mares chilenos a bordo del buque alemán SONNE

El día 18 de enero el puerto de Talcahuano recibió a uno de los buques de investigación más modernos y mejor equipados del mundo. Se trata del buque científico alemán RV SONNE, en el cual se embarcarán más de 50 científicos de Chile y Alemania, ¿el objetivo?: estudiar las zonas de bajo oxígeno en las costas de la Región del Biobío y el Golfo Almirante Montt en la Región de Magallanes y la Antártica Chile.

En la expedición participan investigadores del Centro COPAS Coastal de la Universidad de Concepción, del Instituto Milenio de Oceanografía, IMO, la Universidad Austral, la U. Federico Santa María, el Instituto Leibniz para la Investigación del Mar Báltico de Alemania y de otras instituciones alemanas y chilenas. La Dra. Heide Schulz-Vogt, académica del Instituto Leibniz para la Investigación del Mar Báltico en Alemania es la jefa científica del crucero y el Dr. Silvio Pantoja, subdirector del Centro COPAS es el coordinador nacional de la campaña, en la cual se desarrollará un trabajo multidisciplinario para conocer el impacto de la anoxia pelágica en el afloramiento frente a Concepción y en un fiordo anóxico prístino, como lo es el Golfo Almirante Montt, además de investigar el desarrollo posglacial de la región de fiordos patagónicos de nuestro país.

Con un total de 30 días de trabajo los investigadores desarrollarán estudios en cuanto a biogeoquímica marina, paleoclimatología, química orgánica e inorgánica marina, bioóptica, ecología microbiana marina y ecofisiología.

“El SONNE es el buque más nuevo de Alemania para desarrollar oceanografía y hace tiempo que planeamos estudiar estas zonas con profesionales de la U. de Concepción y otras instituciones. Queremos estudiar estos lugares porque en ellos aumenta la anoxia con el cambio climático, lo que sucede mucho en zonas como éstas donde hay producción primaria, pero también es el caso del Mar Báltico, por ejemplo, porque acá llegan muchos nutrientes con los ríos y alta agricultura alrededor. También queremos estudiar el Golfo Almirante Montt, el cual está “más encerrado”, más similar al mar Báltico, pero más pequeño y con menos agricultura alrededor; por eso nos parece importante hacer la comparación entre estas zonas”, manifiesta la Dra. Heide Schulz-Vogt.

Recorriendo la Región del Biobío y la Patagonia

Desde el gran evento de oxigenación, hace aproximadamente 2.300 millones de años, el oxígeno ha dado forma a nuestro planeta e interactúa con todos los ciclos elementales principales: el ciclo del nitrógeno, el azufre y el fósforo y lo más importante: la vida misma y el ciclo de carbono dependen directamente de la disponibilidad de oxígeno, la cual ha cambiado considerablemente en el pasado geológico, detectando zonas de bajas concentraciones, cuyos efectos no se han investigado lo suficiente.

Con este antecedente y, considerando el hecho de que se espera que la deficiencia de oxígeno en el océano global se expanda geográficamente a medida que avanza el Antropoceno, se torna relevante llevar a cabo esta expedición y para esto, el buque SONNE zarpará desde el puerto de Talcahuano el 21 de enero, día en el que se iniciará la campaña científica “Impacto de la anoxia pelágica en el área de afloramiento frente a Concepción y en un fiordo anóxico prístino, y el desarrollo postglacial de la región de fiordos patagónicos de Chile” (“Impact of pelagic Anoxia in the Upwelling Area off Concepción and in a pristine anoxic Fjord, and the postglacial Development of the Patagonian Fjord Region of Chile”) por la Bahía de Concepción, donde se realizarán 27 estaciones de muestreo, trabajo que comprende lances de redes para obtener muestras e imágenes de especies zoo y fitoplanctónicas, muestreos de agua y sedimentos, además de mediciones de variables oceanográfica para luego recalar en el mismo puerto el 28 de enero cumpliendo así con la primera área de trabajo.

“Investigando esta zona queremos llenar vacíos específicos de conocimiento sobre el impacto de la zona mínima de oxígeno en la geoquímica orgánica e inorgánica, la microbiología, las redes alimentarias y la diversidad… la idea es comparar esta zona con otras poco conocidas de los fiordos que son sistemas que no deberían presentar anoxia porque son ambientes cercanos a flujos de agua dulce, pero sin embargo tienen esta condición. Estudiaremos los fenómenos físicos y biológicos que dominan para que esto esté ocurriendo”, explica Cristóbal Castillo, biólogo marino que se embarcará en todas las etapas de la campaña y que actualmente realiza un doctorado en el Centro COPAS Coastal.

El día 29 de enero el buque vuelve a zarpar, pero esta vez hacia la Región de Magallanes, donde se estudiará una segunda y tercera área. El Golfo Almirante Montt (GAM) presenta condiciones de hipoxia y anoxia (bajos y nulos niveles de oxígeno) que lo hacen un punto de investigación para poder determinar las causas y condiciones de aquella característica. Es un ambiente presumiblemente prístino el cual se comparará con ambientes fuertemente afectados por la actividad humana (Mar Báltico, Mar Negro) y se reconstruirá la historia geológica de este sistema de fiordos. Además, se estudiarán los fiordos Canal Concepción, Wide y Seno Eyre.

En este último aspecto, en el área de la paleoceanografía se encuentra la Dra. Carina Lange, investigadora del centro COPAS, quien explica que “estudiaremos los sedimentos acumulados en el Golfo Almirante Montt y en el canal Concepción, en la zona de los fiordos patagónicos. A escalas de tiempo de los últimos 200 años, estudiaremos los cambios hidrológicos y biológicos recientes que se han sucedido en estos fiordos dado el cambio climático. Para ello, utilizaremos diversos parámetros químicos, sedimentológicos y biomarcadores preservados en los sedimentos y los utilizaremos también para reconstruir cambios en, por ejemplo, productividad, oxigenación, cambios en el nivel del mar, etc. a escalas de tiempo más largas como, por ejemplo, durante los últimos 18.000-20.000 años. Esto último nos dará una visión histórica de los cambios naturales en los fiordos antes del impacto del ser humano”.

En estas zonas los investigadores obtendrán imágenes de zoo y fitoplancton y toma de muestras de sedimento y se describirá detalladamente la oceanografía de este entorno para recalar una vez finalizado el trabajo en el puerto de Talcahuano el día 21 de febrero.

Sobre el buque científico SONNE

Esta campaña haciendo uso del buque científico SONNE surge por un acuerdo de cooperación científica entre la Universidad de Concepción y el Instituto Leibniz para la Investigación del Mar Báltico de Warnemünde, Alemania. “Este es el fruto de una colaboración de larga data de Chile con el grupo alemán de científicos liderado por Heide Schultz. El SONNE es un buque de gran envergadura que permite estudiar el sedimento, columna de agua y atmósfera al mismo tiempo, por lo que nuestro enfoque es integral; estamos muy contentos de que podamos por fin recibirlo en aguas chilenas”, comenta la directora de COPAS Coastal, Dra. Camila Fernández.

El SONNE mide 116 metros de largo y 20,6 de ancho, fue desatracado y realizó sus primeras pruebas en los mares del Norte y Báltico el año 2014, siendo calificado como un “milagro flotante» en palabras de Angela Merkel.

Cabe destacar especialmente las unidades de la sala de máquinas, que están montadas de tal manera que apenas envían vibraciones al casco del barco. Esto significa que el SONNE puede viajar en silencio y sin vibraciones para evitar las molestas prospecciones con eco. El buque de investigación en aguas profundas también cuenta con siete grúas de alto rendimiento, un robot de buceo y un sistema de posicionamiento preciso. El buque se mantiene exactamente en su sitio durante las operaciones de investigación gracias a sus dos grandes hélices, su chorro de bomba giratorio y su propulsor de proa y popa.

Pero no es primera vez que el SONNE realiza investigación en mar chileno, ya que, a inicios de 2022, científicos se embarcaron para estudiar el suelo marino en el Pacífico Sur y recorriendo desde Valparaíso (Chile) hasta Noumea (Nueva Caledonia).

El SONNE tiene capacidad para 40 científicos, una tripulación de 32 personas y 17 laboratorios en 600 m2.

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