Parlamento ruso aprueba una ley que prohíbe la «propaganda LGBT» en todas las edades

El Parlamento ruso aprobó el jueves la tercera y última lectura de una ley que amplía la prohibición existente de promover la «propaganda LGBT» entre los niños, prohibiéndola entre personas de todas las edades.

En virtud de la nueva ley, cualquier evento o acto considerado como un intento de promover la homosexualidad —incluso en internet, en películas, libros, publicidad o en público— podría incurrir en una multa considerable.

La multa será de hasta 400.000 rublos (6.600 dólares) para las personas físicas y de hasta 5 millones de rublos (82.100 dólares) para las personas jurídicas. Los extranjeros podrían enfrentarse a 15 días de detención y posterior expulsión del país.

Los críticos ven la medida como un intento de intimidar y oprimir aún más a la diversidad sexual en Rusia, donde las autoridades ya han utilizado las leyes existentes para impedir las marchas del orgullo gay y detener a los activistas de los derechos LGBT+.

Los legisladores afirman que están defendiendo la moralidad frente a lo que consideran valores decadentes «no rusos» promovidos por Occidente. Pero grupos de derechos humanos afirman que las medidas están destinadas a prohibir la representación de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) en la vida pública.

«El colectivo LGBT es hoy un elemento de la guerra híbrida y en esta guerra híbrida debemos proteger nuestros valores, nuestra sociedad y nuestros hijos», dijo el mes pasado Alexander Khinstein, uno de los artífices del proyecto de ley.

LGBT Network, que ofrece asistencia jurídica, ha calificado la legislación de intento «absurdo» de humillar y discriminar a la comunidad LGBT.

La red social TikTok fue multada el mes pasado con 3 millones de rublos por promover «vídeos de temática LGBT», mientras que el regulador ruso de los medios de comunicación pidió a las editoriales que estudiaran la posibilidad de retirar de la venta todos los libros que contengan «propaganda LGBT».

El proyecto de ley debe ser revisado por la Cámara Alta del Parlamento y firmado por el presidente, Vladimir Putin, antes de entrar en vigor.