Primera escuela de computación cuántica chilena reunió a estudiantes y profesionales de América Latina

En Concepción se realizó la primera Escuela de Computación Cuántica desarrollada en Chile. Se trata de una actividad que durante una semana reunió a estudiantes universitarios y profesionales de diferentes lugares del país y de América Latina que están interesados en conocer más sobre esta tecnología.

La computación cuántica se ha ido posicionando en los últimos veinte años como una tecnología indispensable para el futuro porque permite abordar problemas que los computadores actuales no tienen la capacidad de resolver.

En ese sentido, el académico de la Universidad de Concepción e investigador del Instituto Milenio de Investigación en Óptica, MIRO (por sus siglas en inglés), Aldo Delgado, comenta que gracias a la computación cuántica “se están pensando varias aplicaciones, por ejemplo, el estudio detallado de moléculas muy complejas que pueden tener aplicaciones farmacológicas».

«Otras aplicaciones aparecen en el área de la logística, por ejemplo; cuando queremos despachar una encomienda de un país a otro, y tenemos muchos usuarios de la red, lo que interesa es reducir el tiempo de transporte, lo cual tiene una serie de ventajas; primero porque reduce los costos, pero también reduce el uso de combustible, lo que tiene ventajas desde el punto de vista medioambiental. Una última aplicación que se ha comenzado a estudiar es el desarrollo de modelos climatológicos que nos permitan predecir con mayor precisión el comportamiento del clima y en un horizonte de tiempo más largo”.

Interior de computador cuántico de IBM.

Nivel mundial

Esta escuela de computación cuántica se desarrolló en la Universidad de Concepción, donde hay un equipo de investigadoras(es) de MIRO que estudia diversos problemas que a nivel mundial se están abordando para mejorar el desempeño de los procesadores cuánticos que actualmente existen.

La iniciativa tenía como objetivo entregar fundamentos teóricos sobre mecánica cuántica, algoritmos cuánticos y aprendizaje de máquinas, entre otros, y desarrollar talleres prácticos donde las y los participantes aprendieran a programar con Qiskit, el lenguaje de programación de los procesadores cuánticos de IBM y los únicos que actualmente están disponibles de manera abierta para la comunidad científica del mundo.

Luciano Pereira, estudiante de doctorado del Instituto de Física Fundamental, del CSIC de España CSIC, integrante de MIRO y uno de los organizadores de la escuela destaca que “este tipo de evento no es común porque tenemos clases teóricas y talleres, lo cual es muy demandante para los instructores y también es muy duro para los estudiantes, pero las personas que están participando se han mantenido muy activas”.

Por esta razón, dice que en la organización “nos sentimos gratamente sorprendidos por la cantidad de postulaciones, por la cantidad de gente que ha llegado, tanto en la versión online como la presencial, por la motivación y la participación en talleres”.

Democratización del conocimiento

Con más de ciento cincuenta postulantes de Chile, México, España, Brasil y Colombia, la escuela superó las expectativas del equipo organizador. Por esta razón y para facilitar la participación de quienes no podían viajar a Concepción, la escuela se dictó en modalidad híbrida y se destinó un equipo para asistir a quienes desarrollaban los talleres a distancia. Además, y dada la baja presencia femenina que hay en carreras como física o informática, para la escuela presencial se dio prioridad a la participación de mujeres como expositoras y también como participantes, logrando una representación del 40% en la versión presencial del curso.

“Si nosotros como país queremos estar a la vanguardia en estas nuevas tecnologías es importante que desde ya empecemos a formar profesionales capaces de utilizar estas máquinas en el futuro”, explica Luciano Pereira. Por esta razón, la escuela se hizo gratuita y abierta a diferentes perfiles, lo que permitió reunir a profesionales de empresas, estudiantes, académicos y entusiastas de la computación de diferentes carreras.

Como invitada especial, la escuela contó con la participación de Elisa Torres, joven de 17 años que fundó Girls in Quantum, una organización internacional que promueve la participación niñas en esta área y que cuenta a la fecha con nueve embajadoras en América, Europa y África y el apoyo de diversas empresas de desarrollo tecnológico como IBM o Cold Quanta.

“La computación cuántica sigue siendo un campo emergente y de nicho en muchas partes del mundo, y democratizarlo de manera que muchos estudiantes puedan venir a la Universidad de Concepción para aprender computación cuántica con expertos me parece excepcional, único, y es una instancia para aprovechar”, destaca Elisa Torres.

A futuro, el horizonte de esta escuela es continuar su realización dentro de una universidad chilena, con el equipo de expertas y expertos que se están formando en MIRO y en otras universidades del mundo.

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